Alguien
y pescar peces.
Solo el líder inspirador sabe lo que cuesta dirigir personas.
Cada compañero defiende sus intereses y cada uno de ellos espera que alguien les solucione sus problemas.
Que alguien les quite las frustraciones.
Que alguien les ayude a promocionar, a ganar más dinero o vivir mejor.
ALGUIEN.
No asumen hacerse cargo de uno mismo y no aceptan que están en ese punto por las decisiones que han tomado.
Exactamente en ese punto.
Si hubieran tomado otras decisiones o tenido otra actitud frente a los problemas estarían en otro camino diferente.
Y quizá no culparían a lo de fuera porque lo de dentro hizo su trabajo.
Por eso, el líder inspirador no comete el error de comprarles peces y les enseña a pescar.
Algunos lo agradecen e integran ese conocimiento para seguir creciendo.
Otros se niegan a hacer el esfuerzo y esperan que sigan pescando por ellos.
A veces, el líder inspirador les seguirá dando peces, no puede dejar que los menos válidos mueran de hambre.
Pero la mendicidad no les alimentará el alma.


Liderar es muuuy complicado. Precisamente por ver que un porcentaje del equipo no responde, y nunca va a hacerlo. Gracias por señalar eso.
¿Será que es más cómodo no salir a pescar?